viernes, 20 de marzo de 2015

EN EL PRIMER MANDAMIENTO – TEMA 04 : Confiemos en él sobre todas las cosas.




EN EL PRIMER MANDAMIENTO – TEMA 04
Si Dios va a ser realmente nuestro Dios, una tercera cosa nos es necesaria, que confiemos en él sobre todas las cosas.

1.    Debemos confiar en Dios. Confiar realmente quiere decir que dependemos de la fidelidad de alguien. Podemos ver en el Salmo 118:8 lo que significa confiar en Dios. Significa depender de él, Prov. 3:5, o estar seguro de que él es nuestra ayuda, Salmo 42:12 (salvación mía), esperar de él la ayuda y el apoyo. Aprendemos especialmente en qué consiste esta verdadera confianza en Dios, y cómo se demuestra, en el ejemplo de David en su lucha con Goliat. (1 Sam. 17:45-46). Goliat dependía de su propia fuerza y poder, en sus armas. David salió en el nombre de Jehová de los Ejércitos. Conocía bien la pobreza de sus armas, sabía que era demasiado débil para vencer al gigante, pero dependió de Dios, de que él era todopoderoso de modo que podía ayudar (compare especialmente el v. 37), y deseaba hacerlo, que es fiel y nos ha prometido su ayuda. Debemos tener esa confianza en Dios en todo tiempo, pero se demuestra especialmente en el momento de la necesidad; entonces debemos confiar sobre todas las cosas en que Dios nos ayudará.

Todavía el Salmista sigue en Sal. 42:11: “Porque aún he de alabarle.” Es un aspecto de la confianza en Dios que creamos en todo tiempo, especialmente en la necesidad y la tribulación, que Dios es y quiere ser nuestro Dios, que siempre está bien dispuesto hacia nosotros. Debemos esperar sólo el bien de Dios. Aun cuando no comprendemos sus caminos, cuando lo que nos envía nos parezca mal, debemos confiar en que sus caminos son buenos. (Véase Job 1:21; “Si tienes un corazón que no sabe esperar de Dios sino el bien y especialmente en las necesidades y carencias... entonces tendrás ciertamente al único y verdadero Dios.” Cat. May., Mandamientos, #28). Confiar en Dios significa que dependamos de él, como de alguien que puede y quiere ayudar en toda necesidad, y esperar sólo el bien de él.


2.    Debemos también confiar en el Señor sobre todas las cosas. Prov. 3:5 nos indica lo que eso quiere decir. “Fíate de Jehová con todo tu corazón.” Confiamos en el Señor con todo el corazón cuando dependemos de él con todo nuestro ser. Ciertamente debemos utilizar todo lo creado, los medios terrenales que están disponibles. Si no los queremos utilizar ponemos a prueba a Dios. (Mat. 4:6-7; Cat. May., Mandamientos, #26). Ordinariamente Dios quiere ayudarnos por medios terrenales. (Eso se puede explicar por ejemplos de la vida diaria, por ejemplo, que en tiempo de enfermedad, se debe utilizar a los médicos y los medicamentos, etc.) Pero no debemos depender de estos medios, sino sólo de Dios. Y cuando los medios terrenales son ineficaces o fracasan, no debemos desesperarnos, sino confiar en Dios, en que él todavía puede ayudar. Así demostramos que dependemos solamente de él.